«Hace algunas semanas se dio a conocer la creación en Cataluña de una nueva asociación judicial, Ágora Judicial (…) ¿Es esta nueva asociación de jueces un mero instrumento al servicio de los partidarios de la independencia catalana? (…) afirmo que su voz entraña el grave peligro de confundir a la ciudadanía en un momento en el que, de forma indispensable, se le debe trasladar un mensaje muy claro de confianza en sus instituciones».
Derecho, sistema judicial y democracia
By Eduardo Pastor Martínez
Magistrado Mercantil
Ese timbre puritano
«(…) Sin embargo, cuando se desplazan siempre los ejes de la información o la facultad de informar hacia otros espacios distintos de los institucionales, bien puede resultar que, por el solo hecho de informar incluso sin atisbo de ánimo desleal, se influirá excesiva e inevitablemente en los procesos de toma de decisiones de las instituciones judiciales, como bien pudiera suceder con las que tienen que ver con las legítimas aspiraciones individuales al Tribunal Supremo o a la presidencia de otros órganos judiciales igualmente relevantes».
Decadencia y miedo
«(…) nuestros días son -al menos no son otra cosa de forma más intensa que esto que constituye la idea central del ensayo- los de una profunda crisis en el sistema político y económico que inspiró el orden que derivó de la pacificación de Europa, por contaminación de una primigenia crisis del modelo capitalista de especulación financiera, que previamente había logrado alienar, a esa concepción particularmente europea del modelo capitalista más general, de una parte esencial de las virtudes que le servían de contrapeso».
Recuperar el crédito
«(…) Necesitamos un sistema de tutela al consumidor y al pequeño empresario que ponga el acento en cómo se produce ese endeudamiento para tratar de prevenirlo. Para lograr eso debe implicarse a las entidades financieras en la tarea, diseñando instituciones crediticias que eviten la concesión irresponsable de financiación, de manera que se evite a su vez lo que igualmente podría denominarse como un sobreendeudamiento irresponsable».
La Asociación desconocida
«(…) Nuestra asociación estaba basada en tres pilares fundamentales. Hasta ahora, primer pilar, el Congreso era nuestro principal órgano de participación, al que acudían compromisarios distribuidos por secciones territoriales según su número de asociados para, de forma deliberativa, adoptar las decisiones fundamentales que afectaban al futuro de la asociación. Como segundo pilar se daba la fórmula de democracia representativa: las decisiones se adoptaban en el Congreso por la mayoría de compromisarios, que a su vez representaban a la mayoría de asociados. Del mismo modo y en tercer lugar, nuestra asociación garantizaba un adecuado equilibrio entre todos los territorios, procurando celosamente la participación de las secciones territoriales dotadas de un número menor de jueces».
La Justicia que grita
«(…) También hay una Justicia, mayúscula, que se pide a gritos. La de quienes quieren servirse del sistema judicial para arrojarlo contra las élites. Se trata de corrientes ideológicas de inspiración demagógica, nítidamente articuladas con fines políticos y que ya han logrado penetrar en la carrera judicial. Estos arrastran siempre palabras graves, que detonan en forma de pesados juicios de valor frente a quienes desfiguran como enemigos para ganar la clientela de los jueces más descontentos, que tal vez acabarán por justificar el discurso derogatorio con el que, visiblemente, los primeros solo pretenden auparse a los lugares de gobierno».





