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La dignidad perdida

“Asistimos día sí y otro también a un espectáculo que bien podría ser tachado de impúdico en el que los diferentes partidos políticos ni siquiera se preocupan ya en disimular el intercambio de cromos en el que se ha convertido la designación de los representantes del órgano de gobierno de los jueces”.

Juez conservador, juez progresista

“A los jueces nos ven de dos colores. Blanco o negro. Conservadores o progresistas.
Esta limitación cromática poco o nada tiene que ver con la trayectoria profesional de un juez o con el tipo de resoluciones que dicte”.

Los chivos expiatorios

“los jueces únicamente tienen a su disposición su profesionalidad y neutralidad, no dejarse llevar por el desánimo, pero tampoco por los propios prejuicios o la soberbia, y no inmiscuirse en el terreno pantanoso de la opinión mediática sobre temas desconocidos, porque el enemigo aprovecha cualquier error”.

Nuevas mentiras políticas

“Lo que no parece razonable es que ante la incomparecencia o mal hacer de otros poderes, termine siendo inevitable que el Poder Judicial acabe resolviendo cuestiones que, sinceramente, deberían quedar al margen de los tribunales”.

El imperio de la ley en Cataluña

“Toda esta experiencia nos debería enseñar que desgastar el Estado de derecho degrada la convivencia; que prescindir de los marcos normativos es más propio de gobiernos autoritarios; que incumplir las leyes siempre supone la violación de derechos reconocidos a otras personas; que para salvaguardar los derechos de todos es imprescindible contar con un poder judicial independiente; y, en definitiva, que obviar el imperio de la ley menoscaba los pilares de nuestra democracia”.