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Stoner, los jueces y la honestidad

“Hoy Luis ha comunicado que abandona la presencia activa en el día a día de esta asociación de jueces. Durante los últimos años de colaboración estrecha con él, no he visto en esa condición atisbo de afán de protagonismo o interés egoísta de ninguna especie. Solo la defensa, por un compromiso íntimo, espontáneo y libre, de la supervivencia del estado de derecho en Cataluña, de la libertad y la tolerancia entre todos los ciudadanos y de la dignidad y prestigio del Poder Judicial”.

España es un país acomplejado

“Va siendo hora que el Gobierno de este país, por extensión todos los ciudadanos y también los propios jueces, se sientan orgullosos de nuestro sistema judicial y de la defensa que a través de él se procura, todos los días, en asuntos grandes y pequeños, de nuestra democracia”.

La desconfianza belga es infundada

“La decisión de la justicia belga de no ejecutar la orden europea de detención de los exconsellers fugados de España contiene una errónea aplicación de la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. El análisis de la doctrina del Tribunal evidencia que se ha producido una aplicación de la normativa comunitaria contraria a esa doctrina”.

Catalá y Robles en su laberinto

“ninguna de esas declaraciones es sorprendente, porque comparten el tono con el que hoy en día los líderes políticos tratan de interpelar a una gran masa de ciudadanos, desafectos con su gestión y descreídos del sistema que representan, recurriendo a un discurso emocional y deformado, donde poco importan la objetividad y sensatez de lo que se dice”.

Es la religión católica, estúpido

“Siempre habrá una penúltima resolución del TC sobre este tema mientras el TC aborde la cuestión mirando solamente a la libertad de enseñanza, sin considerar de forma explícita que el problema no es de educación, sino de las posibilidades de manifestación pública de la libertad religiosa (…). El TC debe determinar de una vez por todas cuál es el espacio posible para el ejercicio de la libertad religiosa dentro de nuestra sociedad”.

Verdadero y Falso

“Cuando nos cuentan hechos o datos, solo los aceptamos si encajan en nuestro sistema de valores. Si no encajan en nuestro relato, los rechazamos. En este sentido, la verdad no nos interesa. Si los hechos no encajan en nuestra de forma de pensar, los rechazamos porque vemos un riesgo de manipulación”.