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Justicia y comunicación social, una asignatura pendiente

“Por parte del Poder Judicial debemos hacer autocrítica ya si no queremos que el desgaste al que se nos somete con la crítica de determinadas actuaciones judiciales haga tanta mella que resulte imposible poder enmendarlo. Para ello debemos, primero, querer hacernos entender y, segundo, no sólo querer, sino lograr efectivamente hacernos entender”.

Juana no está en su casa

“Se consultó a peritos profesionales, se evaluó la capacidad de ambos progenitores, se exploró a los pequeños, se cuestionó la potestad parental de Francesco, pero la conclusión unánime de los juzgadores fue que no había impedimento para evitar la restitución, por lo que nada les hizo cuestionar lo que habían sentenciado ya, aunque fuere provisionalmente, los jueces de Cagliari. El pronunciamiento era claro, Juana tenía que entregar a los pequeños a su padre, que era el titular de la guarda”.

España es un país acomplejado

“Va siendo hora que el Gobierno de este país, por extensión todos los ciudadanos y también los propios jueces, se sientan orgullosos de nuestro sistema judicial y de la defensa que a través de él se procura, todos los días, en asuntos grandes y pequeños, de nuestra democracia”.

Catalá y Robles en su laberinto

“ninguna de esas declaraciones es sorprendente, porque comparten el tono con el que hoy en día los líderes políticos tratan de interpelar a una gran masa de ciudadanos, desafectos con su gestión y descreídos del sistema que representan, recurriendo a un discurso emocional y deformado, donde poco importan la objetividad y sensatez de lo que se dice”.

Verdadero y Falso

“Cuando nos cuentan hechos o datos, solo los aceptamos si encajan en nuestro sistema de valores. Si no encajan en nuestro relato, los rechazamos. En este sentido, la verdad no nos interesa. Si los hechos no encajan en nuestra de forma de pensar, los rechazamos porque vemos un riesgo de manipulación”.

El oscuro pozo de los prejuicios

“(…) la difusión de las ideas personales del Juez nunca debería suscitar la más mínima duda sobre su posición en favor del sistema de convivencia democrática diseñado por la Constitución Española y que el Juez está llamado a garantizar. Se trata de un amplio margen de actuación delimitado por el compromiso personal del Juez con los más elementales valores y principios indispensables para que exista una sociedad democrática y pacífica”.