Tagged justicia

Stoner, los jueces y la honestidad

“Hoy Luis ha comunicado que abandona la presencia activa en el día a día de esta asociación de jueces. Durante los últimos años de colaboración estrecha con él, no he visto en esa condición atisbo de afán de protagonismo o interés egoísta de ninguna especie. Solo la defensa, por un compromiso íntimo, espontáneo y libre, de la supervivencia del estado de derecho en Cataluña, de la libertad y la tolerancia entre todos los ciudadanos y de la dignidad y prestigio del Poder Judicial”.

La verdad y la prudencia

“No hay tampoco por ello una opción o alternativa entre verdad y justicia; aquélla es el medio o elemento, uno de los esenciales, para alcanzar ésta. En principio, no hay contraposición o dilema entre verdad o justicia; es una sola verdad, bien que sujeta a la valoración de la prueba conforme a la “sana crítica”.

Catalá y Robles en su laberinto

“ninguna de esas declaraciones es sorprendente, porque comparten el tono con el que hoy en día los líderes políticos tratan de interpelar a una gran masa de ciudadanos, desafectos con su gestión y descreídos del sistema que representan, recurriendo a un discurso emocional y deformado, donde poco importan la objetividad y sensatez de lo que se dice”.

La sentencia de la manada y los juicios paralelos

“El problema de los juicios paralelos es que, normalmente, ya se conoce su veredicto antes de esperar a la resolución final. (…) el proceso paralelo no consideraba necesaria más prueba que la versión de la víctima, (…), con lo que el fallo estaba ya absolutamente predeterminado.”

El error del Tribunal alemán

“El error del Tribunal Regional consistirá, si mantiene ese criterio, en limitarse a examinar si los hechos son constitutivos de un delito similar al español (alta traición por rebelión), en lugar de comprobar sencillamente si esos hechos son delito (el que sea) en Alemania”. 

Lo que la justicia no debe ignorar

“la renuncia a corregir desequilibrios sociales o, al menos, a no hacerlo de una forma que no tenga amparo en el derecho, no significa que deba renunciarse, además, a la compasión en el desempeño del servicio público que se presta”.