By Eduardo Pastor Martínez

Magistrado Mercantil

El significado constitucional de la igualdad de sexos

“la verdadera igualdad entre sexos solo se alcanza con la ponderación efectiva de los méritos de los candidatos a un determinado cargo judicial, que debe estar siempre inspirada por la prudencia y la objetivación de las aptitudes de cada uno de ellos, considerando la especificad del puesto que deba ser dotado en cada caso”.

Al servicio de Cataluña y del sistema constitucional

“En el día de ayer el Grupo Parlamentario del Partido Popular en el Congreso de los Diputados presentó una Proposición de modificación de la Ley 15/2003, de 26 de mayo, reguladora del régimen retributivo de las carreras judicial y fiscal. La propuesta de modificación tiene por objeto la aprobación de un complemento de destino por circunstancias especiales para los jueces y fiscales destinados en Cataluña”.

Seréis como dioses

“la situación es tan grave que la sepsis contamina el desempeño de la función jurisdiccional de quienes están llamados a resolver el proceso más determinante para el presente y el futuro de la democracia en nuestro país, para su propia integridad territorial y para su supervivencia como nación”.

Hic Svunt Dracones

El próximo día 22 de noviembre, “Foro Compromiso” celebrará una nueva sesión en Barcelona. Contará con la intervención de la Fiscal General del Estado, que introducirá el tema de discusión “Deontología del Ministerio Fiscal”.

Stoner, los jueces y la honestidad

“Hoy Luis ha comunicado que abandona la presencia activa en el día a día de esta asociación de jueces. Durante los últimos años de colaboración estrecha con él, no he visto en esa condición atisbo de afán de protagonismo o interés egoísta de ninguna especie. Solo la defensa, por un compromiso íntimo, espontáneo y libre, de la supervivencia del estado de derecho en Cataluña, de la libertad y la tolerancia entre todos los ciudadanos y de la dignidad y prestigio del Poder Judicial”.

Catalá y Robles en su laberinto

“ninguna de esas declaraciones es sorprendente, porque comparten el tono con el que hoy en día los líderes políticos tratan de interpelar a una gran masa de ciudadanos, desafectos con su gestión y descreídos del sistema que representan, recurriendo a un discurso emocional y deformado, donde poco importan la objetividad y sensatez de lo que se dice”.