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GRECO

«(…) Por ello, al GRECO le preocupa la forma en que se designa a los vocales del CGPJ. A nosotros también. ¿Cómo se designan? La Constitución establece que el CGPJ estará integrado por veinte miembros. De estos, doce se elegirán entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica, cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión».

Culpa compartida

«(…) necesitamos un cambio radical de sistema, pero también será necesario un cambio cultural en profundidad. Para lo primero será precisa la firme voluntad de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Pero para lo segundo será imprescindible explicar muy bien a la ciudadanía que el incumplimiento de las obligaciones atenta contra el interés general y nos acaba empobreciendo a todos».

Justicia eficiente

«(…) Los investigadores, partiendo de una muestra que consideran significativa, concluyen que en el año 2013 el importe total de las ejecuciones pendientes en Catalunya podía valorarse en más seis mil quinientos millones de euros, lo que suponía el 3’4% del PIB de Catalunya. Una cifra realmente importante. En el año 2016, la tasa de recuperación de la ejecuciones iniciadas en el año 2013 y finalizadas en aquel año fue del 23,9% del total y el tiempo medio de duración de dichas ejecuciones fue de un año y nueve meses».

Una carrera inacabada

«(…) acercar la justicia al ciudadano debería constituir la base de un Acuerdo o Plan global entre las fuerzas políticas. El Plan debería canalizar qué se quiere y cómo llevarlo a la práctica, en paralelo y con la misma importancia que el que se pueda precisar en materias tan sensibles como la educación, las pensiones u otras».

Una reforma modesta del sistema judicial

«(…) La reforma de la administración de justicia es, indudablemente, un tema que está en la agenda de cualquier Gobierno. Su necesidad es tan notoria que no voy a esforzarme en justificarla. Pero, si es así, es necesario preguntarse por qué los reiterados fracasos para consumarla. Supongo que son diversas las razones, algunas coyunturales y otras estructurales, las que han contribuido a ese fracaso. Yo creo que sus campeones fueron incapaces de medir correctamente sus capacidades y las fuerzas opuestas al cambio que se proponía. Ahora bien, los reformadores también tienen en común que, cuando comprobaron la virulenta respuesta de los sectores afectados y la escasa rentabilidad política de esas medidas, renunciaron rápida y temerosamente a su proyecto».